La pregunta de cuánta CBD deberías tomar al día es de las más comunes. No es de extrañar: el cannabidiol funciona diferente en cada persona, y la variedad de productos no lo hace más fácil. Hay aceites, flores, vapes y otros productos de CBD. Todos tienen concentraciones y formas de absorción distintas. No existe una recomendación universal, pero con algunos principios básicos puedes descubrir rápido qué dosis te va mejor a ti.
Por qué la dosis de CBD es tan personal
CBD interactúa con el sistema endocannabinoide del cuerpo, que participa en muchos procesos, como el sueño, el manejo del estrés, la percepción del dolor y el estado de ánimo. Qué tanto notas el efecto depende de tu propia bioquímica. Factores como tu peso, metabolismo, alimentación, nivel de estrés o si tomas medicamentos influyen. También el motivo por el que tomas productos de CBD afecta la cantidad adecuada. Si solo buscas relajarte, necesitas menos que alguien que quiere aliviar dolores crónicos o problemas fuertes para dormir.
Según estudios y experiencias, muchas personas notan los primeros efectos ya con 10 a 20 mg de CBD al día. Otras necesitan 50 mg o más para sentir algo claro. En ensayos clínicos a veces se usan varios cientos de miligramos diarios, pero eso es con fines terapéuticos y no se compara con productos de venta libre. Para la mayoría, una dosis moderada es más que suficiente.
- En estudios, las dosis varían según el caso de unos pocos miligramos (por ejemplo, 5 mg al día) hasta varios cientos de miligramos (por ejemplo, 300-600 mg o más).
- Un estudio encontró que muchos usuarios toman en promedio unos 53 mg al día (rango aprox. 8-390 mg).
- Una guía recomienda para principiantes, por ejemplo, 20-40 mg al día como punto de partida.
- En el caso de vapes, por ejemplo, se sugiere: 10 mg/día como inicio mínimo o para uso ocasional.
- Para productos médicos especiales, los valores son mucho más altos: por ejemplo, en un medicamento se indicó un valor inicial de 5 mg /kg de peso corporal/día. (M
Cómo actúa CBD – y cuándo lo notas
CBD no coloca como el THC. En vez de un “high”, más bien aporta equilibrio y estabilidad. Mucha gente cuenta que siente calma interior, duerme mejor, tiene la mente más clara o menos nerviosismo. Pero estos efectos no siempre aparecen al instante. Sobre todo si lo tomas por vía oral, puede tardar unos días en que el cuerpo se acostumbre. Además, el efecto depende mucho de cómo consumas CBD.
Con aceites que pones bajo la lengua, el cannabidiol pasa rápido a la sangre por las mucosas. El efecto suele notarse a los 20 a 40 minutos. Si comes gomitas o cápsulas, tarda más, a veces hasta dos horas. Pero el efecto dura más. Al vapear flores o vapes, CBD actúa casi al instante, pero permanece menos tiempo en el cuerpo. Estas diferencias son clave para encontrar tu dosis diaria ideal.
¿De qué depende la dosis adecuada?
Además de la forma de consumo, hay otros factores que influyen en tu dosis ideal. Uno importante es tu peso corporal. Las personas más grandes o pesadas suelen necesitar algo más de CBD para notar el mismo efecto. También tu experiencia cuenta: si eres principiante, empieza siempre con poca cantidad y ve subiendo poco a poco. ¿Por qué? Porque el sistema endocannabinoide reacciona distinto en cada uno, y tomar demasiado CBD al principio puede dar sueño o bajar un poco la presión.
Otro factor es la calidad del producto. En aceites o extractos de buena calidad, la concentración está bien indicada. Productos de baja calidad o mal etiquetados pueden tener menos principio activo del que dicen. Por eso vale la pena mirar los análisis de laboratorio o certificados que confirmen pruebas independientes. Solo así sabes realmente cuánto CBD estás tomando.
- Peso y complexión: Un cuerpo más pesado puede necesitar una dosis mayor que uno más ligero.
- Motivo de uso: ¿Buscas relajarte, dormir mejor o aliviar molestias? Cuanto más “complicado” el objetivo, más probable que necesites dosis más altas.
- Forma y biodisponibilidad: El aceite bajo la lengua actúa distinto que las gomitas o vapes – absorción, rapidez y efecto varían.
- Experiencia con CBD: Si eres nuevo, empieza con poco. Si ya llevas tiempo, conoces tu cuerpo y puedes ajustar la dosis.
- Medicamentos o condiciones de salud: Aquí CBD puede interactuar – mejor consultar con un médico.
- Calidad del producto: Pureza, origen, análisis de laboratorio – los productos de baja calidad pueden ser menos efectivos o contener impurezas, lo que afecta la dosis real.
Cómo encontrar tu dosis diaria
Un enfoque probado es el principio de “Start low, go slow”, o sea, empezar con poca cantidad e ir subiendo poco a poco. Por ejemplo, comienza con cinco a diez miligramos de CBD al día. Si después de algunos días no notas cambios, puedes aumentar un poco la dosis. Apunta cuándo tomas el aceite u otros productos, cómo te sientes después y si tienes algún efecto secundario. Un cuaderno sencillo o una app son más que suficientes. Después de una o dos semanas, normalmente ya sabes qué cantidad te va bien.
Una sobredosis no es peligrosa, pero puede causar sueño, boca seca o un poco de mareo. Estos síntomas suelen desaparecer en cuanto bajas la dosis. Estudios y experiencias muestran que CBD se tolera bien incluso en cantidades altas, pero aun así: menos es muchas veces más.
Diferencias entre aceite, flores, gominolas y vapes
El aceite de CBD es la forma más popular porque puedes controlar bien la dosis. Una gota de un aceite al 10 % tiene unos cinco miligramos de CBD. Así puedes decidir cuántas gotas quieres tomar al día. Lo ideal es tomarlo debajo de la lengua, donde el principio activo se absorbe directamente por las mucosas.
Los productos de flores o Vaper hacen efecto mucho más rápido porque al inhalar, el CBD pasa directo a la sangre por los pulmones. Por eso son interesantes para quienes buscan un efecto inmediato, por ejemplo en momentos de estrés o dolor. Pero aquí la dosis es más difícil de controlar, porque cada flor o Cartridge tiene una concentración distinta y la cantidad por calada varía mucho.
Las gominolas o cápsulas de CBD son prácticas para llevar. Tienen una cantidad fija de principio activo, normalmente entre cinco y 25 miligramos por pieza. Eso sí, hay que tener más paciencia: se absorben por el sistema digestivo y tardan más en hacer efecto. Pero el efecto dura más, muchas veces entre cuatro y seis horas.
- Aceites de CBD (gotas): Buena opción para empezar. Puedes dosificar bastante exacto. El efecto suele empezar entre 15 y 45 minutos (si lo tomas debajo de la lengua).
- CBD flores o vaporización/inhalación: El efecto llega más rápido, pero la dosis es más difícil de controlar. En vapes, por ejemplo, es clave cuántas caladas das y qué concentración tiene. Ejemplo: con un 20 % de CBD, 1 g de flor tiene unos 200 mg de CBD.
- Gominolas de CBD/cápsulas: Muy fáciles de tomar, pero el efecto tarda más en llegar (puede retrasarse por la digestión). La dosis viene indicada, pero la biodisponibilidad puede ser menor.
- vapes (E-líquidos): Dosis muy variable. Importante: concentración por ml, número de caladas, velocidad de absorción. Recomendación: empieza con pocas caladas.
A qué debes prestar atención al dosificar
Da igual el producto: escucha a tu cuerpo. Si te sientes cansado, distraído o aturdido, seguramente la dosis fue demasiado alta. En ese caso, bájala y observa unos días. Si lo usas a menudo, puede ser buena idea hacer una pausa después de unas semanas, para que tu cuerpo no se acostumbre demasiado.
Si tomas medicamentos, ve con cuidado. CBD puede ralentizar la descomposición de algunos fármacos en el hígado, por ejemplo anticoagulantes o antidepresivos. En ese caso, habla con tu médico o farmacéutico antes de usar CBD de forma regular.
También importante: fíjate en el origen y la calidad de tu producto. Elige solo CBD de cáñamo industrial certificado por la UE, que tenga menos del 0,3 % de THC, y comprueba si hay análisis de laboratorio independientes. Evita productos sin certificado o con ingredientes dudosos.
Lo que debes saber sobre tu dosis diaria
Encontrar la dosis adecuada de CBD no es una ciencia exacta, sino más bien un proceso de prueba y error. Empieza con poca cantidad, obsérvate y ve subiendo poco a poco hasta que consigas el efecto que buscas. La mayoría de usuarios acaba usando entre 20 y 50 miligramos de CBD al día, según peso corporal, objetivo y tipo de producto.
El aceite es ideal para dosificar con precisión, las gominolas para tomarlo fácil, flores y vapes para un efecto rápido. Lo importante es que te tomes tu tiempo y escuches a tu cuerpo. Si sigues estas reglas básicas, pronto sabrás cuánta CBD al día es ideal para ti: suave, seguro y sin estrés.
Resumen sobre la dosificación
- No existe una dosis diaria “perfecta” para todos.
- Valores típicos más bajos: aprox. 20-40 mg/día; valores altos: 100 mg o más, según objetivo y producto.
- Tu dosis depende de tu cuerpo, objetivo, tipo de producto y calidad.
- Aceite, gominolas y vapes se diferencian en absorción, velocidad de efecto y facilidad de dosificación.
- Empieza bajo, obsérvate, sube si hace falta y cuida la calidad del producto.













